Chile

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La Revolución Chilena del 91'

Guerra Civil Española

Guerra Civil Española
Julio de 1936

Segunda Guerra Mundial

Segunda Guerra Mundial
1939 - 1945

Crisis de los Misiles

Crisis de los Misiles
Octubre 18-29, 1962

La Participación de España en la Segunda Guerra Mundial

martes, 3 de agosto de 2010

Por Luis Armando Cordero

Consideraciones Generales


El poderoso imperio de los siglos 16 y 17, gracias a las riquezas de América, en especial de México y Perú le sirvieron a España para salir a flote durante el medioevo, cuando en las postrimerías de la dominación árabe, pudo pagar sus deudas y erigirse en una potencia marítima mundial, gracias al oro y la plata de esos países. Pero luego, cedió el poder marítimo a Inglaterra y fue incapaz de afrontar la revolución industrial y mercantil, por tanto, no pudo secundar a Francia,
Inglaterra y Alemania, que se erigieron en potencias económicas con un inmenso poder político y militar.

Al igual que muchos de sus contemporáneos en Europa, el General Francisco Franco, Presidente de España, estaba convencido de que la época de las democracias había pasado y que el futuro de Europa se encontraba en los regímenes nacionalistas autoritarios. En marzo de 1937 se suscribió un pacto secreto con Berlín que exigía consultas mutuas sobre temas de interés común y una benevolente neutralidad en caso de guerra, aunque ello no impidió asegurar a París y Londres durante la crisis de Munich del otoño de 1938 que España permanecería neutral en caso de un conflicto europeo generalizado. Pocos días antes del final de la Guerra Civil, España se unió formalmente al pacto anticomunista, demostrando abiertamente sus simpatías por los otros regímenes autoritarios. Simultáneamente, firmaba un nuevo tratado de amistad con Berlín.

Durante la Segunda Guerra Mundial se mantuvo neutral, pero con una manifiesta simpatía por Alemania, quien ayudó a Franco a vencer a los comunistas en la devastadora Guerra Civil de 1936 a 1939. La Legión Cóndor fue enviada a España con todo el equipo militar y las tácticas que necesitaban ser probadas en acciones reales. La Guerra Civil dejó al país virtualmente destrozado.

Hitler hizo varios esfuerzos para involucrar a España en la guerra, con la promesa de mantener sus colonias en África y recuperar Gibraltar, pero Franco no mostró mucho entusiasmo, pues el país no estaba en condiciones de afrontar una empresa de tal magnitud y Alemania no podía darle el ingente apoyo militar y económico que Franco exigía.

España sirvió de puente para agentes aliados que huían de Francia para, a través de los Pirineos, poder llegar a la Península Ibérica y luego a Gibraltar, o a las costas del Atlántico,donde podían ser recogidos por barcos o aviones amigos. De igual forma, pilotos y marinos del Eje, que por cualquier razón llegaban a territorio español, podían cruzar los Pirineos en sentido contrario y a través de la Francia de Vichy y la Francia Ocupada, llegar a salvo a Alemania.

Obviamente, que ambos bandos podían contar con la ayuda necesaria para cruzar en un sentido o en otro, pero también corrían el riesgo de encontrarse con leales al bando contrario y perder la libertad o la visa.

Por su condición de Neutral, el país fue un centro importante de operaciones para los servicios secretos tanto aliados como alemanes. Su situación geográfica era particularmente apropiada para ambos bandos, teniendo en cuenta, que las colonias españolas en África eran también centros de espionaje y refugio de fugitivos, desertores y gentes de mal vivir, quienes de una forma u otra le sacaban partido a la guerra.

Estalla la Guerra

La firma del acuerdo germano-soviético en agosto de 1939 fue una desagradable sorpresa para Franco, que era profundamente anticomunista. El 3 de septiembre de 1939, cuando Gran Bretaña y Francia declararon la guerra a Alemania como respuesta a la invasión de Polonia, hizo un llamamiento público a todas las partes implicadas para volver a negociar, al tiempo que condenó la destrucción de la católica Polonia. Durante los meses en que Francia y Gran Bretaña estaban oficialmente en guerra contra Alemania, pero sin hostilidades significativas, España firmó acuerdos comerciales con Gran Bretaña, Francia y Portugal, pero se negó a la petición francesa de una garantía de mantener la neutralidad en caso de que Italia entrara en la guerra.

La rápida conquista de Francia en la primavera de 1940 hizo pensar a Franco que Alemania ganaría la guerra y dominaría Europa. El 12 de junio de 1940 anunció una nueva política: no beligerancia. Eso significaba que España no era neutral, sino que apoyaba a las potencias del Eje, pero no participaba en el conflicto.

Franco y sus consejeros se sintieron decepcionados por el hecho de que Berlín no tomara sus peticiones en serio y por su aparente desprecio de la capacidad de España de ayudar al Eje, a cambio de recuperar Gibraltar. Se encontraron en una situación difícil. Estaban convencidos de que Alemania resultaría victoriosa y no querían perder la oportunidad de participar en el reparto del botín de guerra, pero advertían los devastadores efectos que un bloqueo naval británico podría tener para España.

En su encuentro con Hitler en Hendaya, el 20 de octubre de 1940, Franco volvió a presentar su lista de exigencias coloniales, económicas y militares. Hitler no deseaba satisfacer esas peticiones, en parte porque hacerlo supondría enemistarse con el gobierno francés de Vichy, que para él era más importante que España. El encuentro terminó con un aguado acuerdo que comprometía a España a declarar la guerra a Gran Bretaña en alguna fecha futura que fijaría el gobierno español.

La victoria británica en la Batalla de Inglaterra hizo que se enfriara el interés español por entrar rápidamente en la guerra. Durante el resto de 1940 y comienzos de 1941, Franco resistió las presiones de Berlín con tácticas dilatorias y largas listas de artículos que España necesitaría para intervenir eficazmente en la guerra. Probablemente, la postura de Franco estaba marcada más por lo que podría obtener a cambio que por el deseo de mantenerse al margen del conflicto. A medida que pasaba 1941, Hitler perdió interés en España y Gibraltar y centró su atención a una posible invasión de la Unión Soviética.

La División Azul

El ataque alemán a la Unión Soviética del 22 de junio de 1941 hizo a Franco más cauteloso sobre la entrada en guerra, ya que la Unión Soviética era un adversario formidable. Por otra parte, muchos falangistas eran firmes partidarios de unirse a la guerra contra la Rusia comunista. Con el visto bueno del Gobierno, la Falange empezó a organizar una división de voluntarios para luchar en Rusia. Los diecinueve mil hombres de la “División Azul” entraron en combate el 4 de octubre de 1941 en el frente de Leningrado. Sólo la camisa azul original, fue utilizada por los españoles, sobresaliendo el cuello de la guerrera alemana y por esa razón fue bautizada como División Azul.

La División Azul llega a Alemania por tren y se le designa como la 250 División de la Wehrmacht, bajo el mando del General Agustín Muñoz Grandes iniciando un rápido entrenamiento en Baviera.

La fuerza fue equipada con armamento alemán regular, que incluye las armas de mano y armamento pesado de anticarro, morteros y obuses, tal cual fueron equipadas todas las fuerzas de infantería alemanas. El transporte principal fue realizado con tracción animal, como solía hacerse en el Frente del Este. Los efectivos totales contaron 17.900 hombres, 5610 caballos y 765 vehículos, cuadros que incluyeron exploradores, médicos, enfermeras, zapadores, policía militar, correo etc.

Durante el verano de 1941, España también firmó un acuerdo con Alemania en el que prometía enviar a 100,000 civiles para trabajar en fábricas alemanas. De hecho, no fueron más de 15,000.

Al alcanzar los niveles de operatividad necesarios, se les ordenó dirigirse desde Treuburg Suwalki-Grodno en Polonia, hasta Vitebsk en Rusia, recorrido de unos 1000 Km que, como parte del entrenamiento, lo realizan a pie durante 40 días. Durante esa caminata se registraron las primeras bajas debido a las minas.

Inmediatamente fueron enviados a orillas del río Volchov, al sur de Leningrado, donde reemplazan a la 126 División alemana. Se desplegaron en el frente el día 12 de Octubre de 1941, iniciando las operaciones una semana después. Su primera misión fue establecer una cabeza de puente en el río Volchov, misión que cumplieron pese a las importantes bajas sufridas. En esas posiciones se mantuvieron hasta fines de año, cuando ocuparon Smeiko y posteriormente, Sitno, Tigoda, Dubrowka, Nititkino y Otenski.

Los primeros días del año 1945, los alemanes fueron embolsados en el lago Ilmen y para su rescate fue creada una compañía de esquiadores de 200 hombres de la División Azul, que tienen como misión romper el cerco y liberar a las tropas alemanas. La misión fue cumplida tras una caminata de 30 km con temperaturas de 50 grados bajo cero. La fuerza española quedó diezmada, con sólo 12 supervivientes, los cuales fueron condecorados por su valerosa acción.

Uno de los episodios más macabros de la campaña ocurrió en la Navidad de 1941, cuando las posiciones mantenidas por una compañía de granaderos españoles en Lubkovo fueron sorpresivamente rebasados por las fuerzas soviéticas. Las tropas de relevo encontraron los cuerpos mutilados del pelotón mandado por el Alférez Moscoso, quienes fueron crucificados con picos y sus propias bayonetas en el suelo helado del lago. Poco después la División Azul cobró revancha con dos compañías del 262 Regimiento de Infantería, que dejó el congelado lago Volkhov sembrado con los cadáveres de todo un batallón soviético.

El desembarco aliado en el norte de África en noviembre de 1942 provocó la ocupación alemana de la mitad sur de Francia, que hasta entonces había sido controlada por el gobierno pro-nazi de Vichy. Estos acontecimientos acercaban la guerra a España: ahora había tropas alemanas en la frontera norte y sólo unos cuantos kilómetros de mar separaban su frontera sur de las tropas aliadas del norte de África. Estados Unidos y Gran Bretaña aseguraron a Franco que no tenía nada que temer de los aliados. El deseo de Alemania de pasar tropas por España para atacar Gibraltar hizo que Franco ordenara una movilización parcial. Con este gesto trataba de disuadir a Hitler de invadir Gibraltar. Sin embargo, al mismo tiempo, Franco enviaba materias primas estratégicas a Alemania. A finales de 1942, Franco hizo sus últimos comentarios claros a favor del Eje: “El mundo liberal se está hundiendo, víctima del cáncer de sus propios errores”.

Los primeros relevos llegaron en Mayo de 1942 y fueron trasladados al frente de Leningrado con el fin de participar en el asalto a la ciudad, pero la operación fue suspendida. Las tropas españolas tomaronn posiciones defensivas en los alrededores de Pushkin, donde sufrieron considerables bajas por parte de la artillería rusa y los franco tiradores. Para fines de año fue relevado el mando de la división, con el nombramiento del General Emilio Infantes.

Para el mes de Enero de 1943 , la división fue transferida al sector de Posselok, donde las fuerzas alemanas fueron diezmadas. En Krni Bor después de un ataque artillero de ablandamiento que causó miles de bajas entre los españoles, lograron detener el avance ruso. Varios cientos caen prisioneros de los soviéticos y parten rumbo a los campos de concentración en Siberia.

A comienzos de 1943, Franco empezó a hablar de neutralidad: era partidario del Eje en la guerra contra la Unión Soviética y estaba a favor de los aliados en el conflicto que se libraba en el lejano oriente.

En Octubre de 1943 se ordenó el regreso de la División Azul, pero quedando una fuerza de 1800 hombres que formaron la Legión Azul. Estos últimos contingentes fueron finalmente repatriados en Marzo de 1944.

Aparte de la División Azul, 17 oficiales españoles integraron las Escuadrillas Azules, que volaron aviones alemanes Me109 y FW-190, al mando de Wolfram von Richtofen, quien fue comandante de la Legión Cóndor durante la Guerra Civil. Operaron en el Grupo de Ejércitos Centro con actuaciones destacadas en el frente de Moscú y en las batallas de Kharkov, Smolensko y Kursk.

En las últimas fases de la guerra, cuando la victoria aliada parecía clara, Franco se fue alejando de su postura proalemana. En 1944 reafirmó la neutralidad de España.

Las bajas Españolas durante la Segunda Guerra

Voluntarios al servicio del Eje: 17,046

La División Azul de voluntarios españoles, contó con un número aproximado de 7500 efectivos, esas fuerzas fueron siendo relevadas hasta alcanzar el número total indicado.

Voluntarios al Servicio de los Aliados: 7,500

4,000 muertos en combate

Heridos: 8,500

Desaparecidos 350

(Cifras estimadas no oficiales y no verificadas)




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Fuentes :

http://memoriablau.foros.ws

http://historiasconhistoria.es

http://www.exordio.com

http://www.vespito.net

http://www.eroj.org